sábado, 17 de marzo de 2012

Ecuador: Mujeres rurales de la región por reivindicar su dignidad.

La declaración final del III Encuentro de Mujeres Rurales de Latinoamérica y el Caribe (Enlac), que toma el nombre de esta ciudad ecuatoriana, recoge hoy los reclamos de una lucha antiquísima.

Más de 200 delegadas de 16 países de la región y de Guinea Bissau, como invitado, refrendaron la víspera el texto final de este encuentro, en el que se enumera en 16 puntos las prioridades para superar el estado de postergación que vive este sector en el subcontinente.

El informe final de debates señala la urgencia de políticas públicas para la entrega de tierras a las mujeres del campo y la abolición de las condiciones de pobreza en que viven mayoritariamente, además de reducir brechas respecto al ingreso económico con respecto al de los hombres por el mismo oficio. Indica que la intensiva explotación minera en sus territorios por parte de transnacionales, el desplazamiento forzoso a causa de conflictos sociales y la inequitativa comercialización de sus productos, demandan atención de los gobiernos nacionales y locales con financiamiento público para revertir estos procesos.

El texto señala que la pérdida de riquezas naturales, el calentamiento global, la escasez y contaminación del agua les recuerdan el derecho humano al acceso a los recursos de la tierra, y en especial demandaron que el agua sea declarado patrimonio de la humanidad, iniciativa que presentarán en la conferencia Río+20.

También las signatarias advirtieron la recarga sobre ellas en intensas jornadas de trabajo en el campo, sin reconocimiento alguno en lo económico, lo político y lo social, así como la existencia entre esa masa de elevados índices de analfabetismo funcional y de desarraigo por la emigración.

En la Declaración Final del Enlac se ratificó la denuncia de que las mujeres son víctimas del tráfico de personas y del fenómeno de la violencia, sin embargo las estadísticas las invisibilizan, ocultando así los altos índices de casos existentes.

Esta situación, precisa el documento, influye en la baja autoestima de ellas y perpetúa las diversas formas de violencia y el feminicidio, por lo que solicitaron estrategias de gobierno que les permitan constituirse en sujetos de derechos para tomar decisiones.

Las signatarias afirman que el modelo sociocultural machista y patriarcal imperante en esta área geográfica es portador de la sumisión y de estereotipos sobre género, convertidos en barreras que impiden el acceso a espacios civiles y dan paso a la postergación de la conclusión de sus planes inmediatos. Por otra parte, se señala que la falta de acceso a la información y a las tecnologías de la comunicación y el desconocimiento de los derechos de las mujeres rurales, aisladas del conocimiento, les impiden proyectar su cotidianidad y desempeñar su papel social.

Ante la persistencia en el tiempo de varios de estos azotes, las campesinas clamaron por políticas públicas con financiamiento gubernamental para la mitigación del cambio climático, con programas y proyectos financiados que, además, incorporen las demandas de las féminas.

Exigieron, entre otros acuerdos, la adopción de Reformas Agrarias que garanticen la tenencia de la tierra, no solo de la capa cultivable, sino del subsuelo, e hicieron énfasis en la necesaria agricultura familiar y el enfoque de género para enfrentar la falta de acceso a oportunidades.

Se acordó que el IV Encuentro se realizará en Panamá en el 2017, por lo cual la delegación de la nación istmeña fue abanderara por Luz Haro, coordinadora nacional y regional de este espacio de debate.

Artículo publicado por: Noticias de Prensa Latina - Santo Domingo de los Tsáchilas - Ecuador - Yurién Portelles - (PL) 10/03/12 -

Argentina: Entre Ríos: Las empleadas domésticas esperan una ley que las ampare.

En Entre Rí­os hay 500 mujeres afiliadas al sindicato de Empleadas de Casa de Familia. Estiman que son sólo el 30% de las trabajadoras que hay, en uno de los sectores laborales más informal.

Se calcula que en el país hay 1 millón de empleadas domésticas. En Entre Rí­os, en algún momento se habló de 20.000. Sin embargo, la secretaria general del Sindicato de Empleadas en Casa de Familia de Entre Ríos, Manuela Muñoz, prefería no hablar de cifras. “No hay números oficiales y es muy difícil calcular cuántas personas trabajan en el sector, ya que hay mucha informalidad”, explicó a UNO.

El sindicato, que funciona en Tucumán 278, en la sede de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) Paraná, se formó hace casi cinco años, frente a una necesidad, sobre todo, de dar a conocer y de hacer valer los derechos que le asisten a las empleadas domésticas. “Tenemos alrededor de 500 afiliadas, la mayoría de Paraná, pero también hay de otras localidades de la provincia”, acotó Muñoz, a la vez que destacó: “La base para seguir avanzando en la conquista de nuestros derechos es tener una ley, porque a partir de ahí­ se pueden hacer las modificaciones que creamos necesarias”.

El impulso de un proyecto de ley a nivel nacional que ampara condiciones laborales dignas fue aliciente para afianzar la lucha. La iniciativa fue presentada en 2008 y establece nuevas condiciones laborales tanto para las empleadas domésticas como para aquellas personas que se dedican al cuidado de personas. En el texto se establece un lí­mite de la jornada laboral de ocho horas diarias, se incorpora la licencia por maternidad y se amplía el período de vacaciones. Pero el proyecto, que recibió media sanción en la Cámara Diputados, fue aprobado con modificaciones en Senadores, quedando pendiente el tratamiento de su articulado.

“Otro tema que no se respeta es la escala salarial, y tampoco se cumple con las categorías, según las tareas que se desempeñan, porque no es lo mismo cuidar un chico, que cocinar o limpiar. La labor es diferente y la paga también, pero hay tanta informalidad que esto no se contempla. Incluso, de los 1.035 pesos que deberí­a cobrar una trabajadora por cuatro horas diarias, les están pagando en muchos casos 600 pesos”. Por último, Muñoz indicó: “Nuestra preocupación, ante todo, es la fuente laboral, ya que sabemos que muchas veces es el único sostén que hay en la familia. Creemos que hay un 70% de trabajadoras que no se acercan por temor, pero les decimos a las chicas que no se queden con dudas, que vengan y consulten”.

Por ahora, la tarea que se desempeña en este ámbito continúa regida por el Decreto Nº 326 de 1956, cuyo texto se caracteriza por artículos endebles, que pueden tener interpretaciones ambiguas y la única licencia que otorga es por enfermedad, hasta 30 días anuales. “Existen muchos casos de mujeres que se embarazan y cuando los empleadores se enteran las despiden; y también hay trabajadoras que, por ejemplo, tienen que ser operadas, y como el reposo excede los 30 días, también las echan”, detalló la referente del sindicato.

“Otro tema que no se respeta es la escala salarial, y tampoco se cumple con las categorías, según las tareas que se desempeñan, porque no es lo mismo cuidar un chico, que cocinar o limpiar. La labor es diferente y la paga también, pero hay tanta informalidad que esto no se contempla. Incluso, de los 1.035 pesos que debería cobrar una trabajadora por cuatro horas diarias, les están pagando en muchos casos 600 pesos”. Por último, Muñoz indicó: “Nuestra preocupación, ante todo, es la fuente laboral, ya que sabemos que muchas veces es el único sostén que hay en la familia. Creemos que hay un 70% de trabajadoras que no se acercan por temor, pero les decimos a las chicas que no se queden con dudas, que vengan y consulten”.

Una materia pendiente con generaciones de trabajadoras

El secretario general de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) Paraná, Ricardo Sánchez, manifestó su apoyo al proyecto de ley que busca regular la actividad de la empleadas de casa de familia. “Planteamos la inconstitucionalidad del Decreto Nº 326/56, ya que no están contemplados los derechos de los trabajadores ni el principio de igualdad ante la ley. Cualquier trabajador privado tiene su estándar de indemnización, vacaciones pagas, licencia por maternidad, aguinaldo e indemnización por despido”.

“Asimismo denunciamos la discriminación de la mujer embarazada, que no está incluida en esta normativa. Hay que considerar que la mayorí­a de las personas que trabajan en hogares son mujeres”, añadió.

“Hay toda una revisión histórica del trabajo de las empleadas domésticas, y hasta existe una concepción cultural sobre este tema. Por suerte, se está avanzando en cuestiones de derechos, pero hasta que no esté reglamentada esta ley y se garantice su cumplimiento el sector seguirá estando muy desprotegido”, expresó.

Se estima que hay más de 1 millón de trabajadoras que se desempeñan en casas de familia. En referencia a la situación laboral en el sector, Manuela Muñoz sentenció: “En Entre Rí­os es muy alto el índice de trabajadoras en negro”.

Como contracara comentó: “Ahora se ven muchos empleadores que se acercan a consultar cómo regularizar la situación de quienes trabajan en su casa, algunos por desconfianza, y otros porque tienen la voluntad de brindarle una fuente laboral digna a quien, por ejemplo, le cuida sus hijos”. Muñoz contó que su madre también fue trabajadora doméstica y al momento de jubilarse no tenía hechos los aportes correspondientes.

“Situaciones como estas son las que queremos revertir”, dijo a modo de conclusión.

Artículo publicado por: Diario UNO - (Entre Ríos - Argentina) 13/03/12 -

Derechos de las Mujeres: logros y desafíos.

Cada 8 de marzo se recuerdan las desigualdades a las que todavía hoy se enfrentan las mujeres en el mundo. De manera continua o puntual, el incumplimiento de sus derechos es una constante que coloca a las mujeres en una posición de vulnerabilidad y, en ocasiones, de dependencia respecto a sus compañeros. Unas y otros conviven en la misma sociedad, pero no siempre ocupan el mismo lugar. Las mujeres reclaman igualdad en los entornos donde se les niega, derechos en las culturas que se los arrebatan, reconocimiento en los países donde son invisibles y su papel simplemente como personas en todo el mundo. Cada día, han de justificar el lugar que ocupan, luchar por mantenerlo o, en el peor de los casos, pelear por conseguirlo. Es un triatlón que exige esfuerzo porque la señal de salida no sonó para ellas. Solo los hombres la escucharon.
Derechos de la mujer en el mundo
En numerosos países del mundo, las mujeres solo existen en el censo. Y en ocasiones, ni siquiera eso. Sin embargo, han conquistado espacios de igualdad y han contribuido a la sensibilización de los hombres para lograr entre todos un mundo mejor. La Coordinadora de ONG para el Desarrollo destaca su papel durante la denominada "Primavera árabe", mientras en lugares como Guatemala, organizaciones de mujeres indígenas han logrado, "pese a las amenazas, poner en marcha consultas comunitarias sobre la soberanía de recursos naturales y el papel de las mujeres líderes".

Sus predecesoras, las niñas, agradecen la senda abierta. Misiones Salesianas recalca la importancia de la escolarización de las niñas y la alfabetización de las mujeres. Cifra en más de 40 millones el número de pequeñas que no acuden a la escuela, mientras que más de 500 millones de mujeres no saben leer ni escribir y, por el mismo motivo, "desconocen sus derechos y no pueden participar en la toma de decisiones de sus comunidades". Hasta que se consiga, Manos Unidas considera que el Día Internacional de la Mujer "será más un día de denuncia que de celebración" porque aún hoy las mujeres son "víctimas de las injusticias, la violencia y las desigualdades en el hogar y en el ámbito laboral". Porque la pobreza tiene rostro de mujer, pese a ser "el motor que hace posible la recuperación de los países en época de crisis".

Ayuda en Acción enmarca este día en una jornada para reconocer el papel fundamental de las mujeres en el desarrollo de sus pueblos y "para reflexionar acerca de lo mucho que queda por hacer para alcanzar la igualdad de género". Su lema es "Habilitar a la mujer campesina - Acabar con el hambre y la pobreza", en defensa del empoderamiento de las mujeres y de sus capacidades organizativas, técnicas y políticas.

Mujer y acceso a la salud
Las mujeres pasan por una experiencia que tan solo ellas pueden experimentar: el embarazo. Sin embargo, este modo único de dar la vida, en ocasiones, les arrebata la suya. Las mujeres embarazadas no siempre se someten a las revisiones recomendadas ni son atendidas en el parto de manera correcta. En Nicaragua, junto con el Colectivo de Mujeres de Matagalpa (CMM), Farmamundi promueve la atención primaria en salud, la salud sexual y reproductiva y el fortalecimiento del liderazgo comunitario.

En Nicaragua, el aborto terapéutico se ha derogado y se acusa a las mujeres más pobres con hemorragia vaginal de provocar la pérdida de sus bebés
El motivo de estas actuaciones se encuentra en los datos. Un análisis del CMM realizado entre 2005 y 2011 desveló que de las 7.116 mujeres atendidas en sus centros, el 60% tienen un nivel de escolarización nulo o bajo, el 70% ha tenido su primera relación sexual antes de los 18 años, para el 16% la primera relación fue una violación, 7 de cada 10 mujeres han sido madres antes de cumplir 20 años y la mitad de las adolescentes han estado embarazada entre los 14 y los 18 años. Pero hay más. El aborto terapéutico se ha derogado, a las mujeres más pobres se las acusa de provocar la pérdida de sus bebés cuando buscan atención por una hemorragia vaginal y a las niñas pobres se las obliga "a parir un hijo fruto de una violación". Así lo explica Ana Ara, representante del CMM.

Desigualdad de la mujer en el medio rural
Educación Sin fronteras recuerda que las mujeres constituyen una cuarta parte de la población mundial en el medio rural. Ellas se encargan de la familia y trabajan para mejorar su economía. Sin embargo, "no se considera a las mujeres como actoras económicas, productoras de saber y conocimiento, ni como sujetos sociopolíticos", señala la organización. El trabajo de muchas campesinas es invisible y tampoco se cuenta con ellas para tomar decisiones que, sin embargo, afectan a su futuro. Pese a ser un pilar fundamental, carecen de la oportunidad de ser líderes o empresarias, como lo son los hombres.

Esta organización trabaja en España, con asociaciones locales de América Latina y ministerios de educación. Su objetivo es incluir la perspectiva de género en los procesos educativos, desarrollar programas de sensibilización y crear espacios de diálogo e intercambio.

Cómo afecta la crisis a las mujeres
Con motivo del Día Internacional de la Mujer, la Coordinadora de ONG para el Desarrollo ha criticado las "políticas de ajuste" y los recortes sociales debidos a la actual crisis. En su opinión, estas decisiones "agravan la situación económica de las mujeres" y suponen "aún mayores desafíos para la lucha por sus derechos económicos y la conservación de los logros ya obtenidos en materia de igualdad".

La CONGDE reconoce el papel de las organizaciones de mujeres de todo el mundo, a quienes atribuye "avances muy significativos", y defiende un enfoque feminista transversal en todas las políticas públicas, incluidas las de cooperación al desarrollo. Las organizaciones que forman parte de la Coordinadora exigen, además, la participación activa de las mujeres; indicadores de seguimiento y evaluación en género que midan la reducción de desigualdades económicas, sociales y culturales; y un desarrollo humano sostenible que preste especial atención a los derechos de las mujeres.

También la Confederación Española de Personas con Discapacidad Física y Orgánica (COCEMFE) y la Confederación Estatal de Mujeres con Discapacidad han destacado su "profunda preocupación por las medidas adoptadas para afrontar la crisis económica". En su opinión, se ha de buscar una salida a la crisis que no suponga frenar los avances que se han alcanzado en los últimos años en materia de igualdad.
Mujeres refugiadas: la historia de Gisman Usman
Gisman Usman es una joven refugiada sudanesa de 20 años. ACNUR rescata el relato de su vida para poner en primera persona la realidad de otras tantas en todo el mundo.

Hace cinco meses que Gisman ha huido del estado de Nilo Azul de Sudán, pero "todavía lucha con el trauma que le dejó el bombardeo en su aldea mientras dormía, la desaparición de sus tres hermanos y la pérdida de su pierna izquierda". En el campamento de refugiados de Sherkole, en Etiopía, Gisman Usman no puede olvidar cuando, tras escuchar un estruendo, intentó correr pero su pierna no le respondió. No puede dormir porque cada vez que cierra los ojos revive lo ocurrido aquella noche, cuando dos jóvenes la rescataron entre los escombros y la trasladaron a un lugar seguro. La ambulancia tardó más de 24 horas en llegar. Su madre la acompañó al hospital de Kurmuk, mientras su padre y sus tres hermanos -de 15 años, 7 y 1- las despedían. "Son demasiado jóvenes para sobrevivir en una zona de guerra", relata ACNUR. Ese día, el adiós fue para siempre, pero Gisman "cierra los ojos y trata de imaginar que están vivos y en su aldea".

Mujeres con discapacidad

En España, las mujeres con discapacidad son más de dos millones. Es frecuente que, al referirse a ellas, se hable de doble discriminación: por ser mujeres y por tener una discapacidad. Sin embargo, ellas han logrado avances. En el caso de la ONCE, casi 59.000 mujeres trabajan de manera directa o indirecta en la organización.

Ser mujer con discapacidad intelectual supone un gran obstáculo para el cumplimiento de sus proyectos vitales
La integración de las mujeres en el entorno laboral es una de las apuestas de la ONCE. Con este objetivo, un 30,8% de los cargos directivos están ocupados por mujeres, mientras que en la Fundación ONCE y el Grupo Fundosa son el 20,5%. El director territorial de ONCE Euskadi, Basilio San Gabriel, destaca la apuesta constante de la organización por el empleo y la formación de las mujeres, en la búsqueda de su integración normalizada en el entorno de trabajo. "Esta es una lucha que tenemos hace tiempo", reconoce San Gabriel, quien recuerda la necesidad de cumplir los cupos reservados a las personas con discapacidad en las empresas.

Las cifras son relevantes ya que, tal como recuerda FEAPS, "las mujeres con discapacidad son objeto de discriminación múltiple en el mercado laboral". Esta entidad apuesta por un entorno laboral abierto, inclusivo y accesible para mejorar la tasa de inactividad laboral de las mujeres (32%), pero sobre todo de las mujeres con discapacidad (70%) y, en particular, con discapacidad intelectual o del desarrollo. También se necesita rebajar la tasa de paro: cercana al 25% en el caso de las mujeres en general y del 40% entre las mujeres con discapacidad intelectual. "El triple handicap 'mujer + discapacidad + intelectual' supone un gran obstáculo para el cumplimiento de los proyectos vitales de estas personas, bloqueando sus posibilidades de desarrollo social, cultural y económico y, en definitiva, su calidad de vida", señala FEAPS.

En Madrid, FEAPS ha producido el documental "También somos Mujeres", donde se recoge el testimonio de cinco mujeres con discapacidad intelectual, "que forman parte de un amplio colectivo en el que la igualdad efectiva y real de los derechos está aún por conseguirse".

Artículo publicado por: EROSKI CONSUMER - Azucena García - 08/03/12 -