domingo, 11 de marzo de 2012

Un informe de la Red Nacional Alto al Tráfico y la Trata puso a la provincia en el mapa de esta lacra. Mujeres, niñas y niños de todas las edades corren riesgo de convertirse en víctimas en el mercado del sexo en otros puntos del país y el exterior.

Un informe de la Red Nacional Alto al Trafico y la Trata ubica a Misiones como una de las provincias donde se reclutan mujeres, niños y niñas con fines de explotación sexual. Según revela el documento, la tierra colorada comparte con Chaco, Corrientes, Salta, Formosa y Jujuy la lista de alto riesgo que realizaron los referentes nacionales de la institución a lo largo del 2011.

La mayor parte de las denuncias de desapariciones son realizadas por familiares como fugas de hogar. En tanto, Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y toda la Patagonia argentina han sido señalados como los sitios privilegiados de destino de las víctimas.

La Triple Frontera es una zona de peligro en cuanto a trata, según destaca el informe de la RATT. En el lugar donde confluyen Argentina, Paraguay y Brasil, la explotación sexual es la actividad de mayor riesgo para niños y niñas de todas las edades.

El informe cuenta que sólo en Puerto Iguazú, los estudios de la OIT identificaron varias modalidades de explotación sexual: “redes de reclutamiento para prostíbulos, servicios calificados en hoteles, niños y niñas que trabajan en la calle explotados sexualmente y centros de atracción de niños y niñas, como estacionamientos de camiones, bares, confiterías y discotecas”.

Teniendo en cuenta que la finalidad de explotación predominante es la sexual, cobra relevancia la gran cantidad de víctimas de sexo femenino (77 por ciento), por sobre los casos de víctimas de sexo masculino (19 por ciento). Asimismo, se ha verificado la existencia de travestis en calidad de víctimas en un 4 por ciento.

En el 70 por ciento de los casos el reclutamiento se produjo por promesas de trabajo, aprovechamiento de problemas familiares de la victima (8 por ciento), relaciones sentimentales (8 por ciento), entrega de un familiar o conocido (3 por ciento).

La RATT se fundó en septiembre de 2006 por una agrupación de organizaciones de la sociedad civil, "preocupadas por la grave situación que están atravesando numerosos niños, niñas y adolescentes víctimas de trata, tráfico y explotación sexual comercial en nuestro país". Posee referentes en distintos puntos de Misiones, quienes articulan acciones con distintos organismos del Estado y otras entidades no gubernamentales.

Fuente: misionescuatro.com - VB - 11/03/12 -

Más Mujeres víctimas.

Las mujeres junto a los niños, desde siempre, son los sectores más vulnerables de la sociedad. Aquí y en cualquier parte del mundo, las historias de violencia y asesinatos contra ellos se repiten dramáticamente a diario.

Un reciente informe internacional da cuenta de que en torno a unas 66.000 mujeres son asesinadas cada año, un 17 por ciento de las cuales son víctimas de "homicidios intencionados". Una parte de esos casos, suceden en el país y precisamente Bolivia está entre los 25 estados con mayor tasa de feminicidios, junto a El Salvador, Rusia, Colombia y Azerbaiyán.

El feminicidio es en sí el homicidio intencionado, que dentro las legislaciones está considerado como la destrucción de la vida humana mediante mecanismos como los golpes, asfixia, apuñalamientos, disparos, sustancias nocivas y una larga lista de acciones mortales más. Y son crímenes con estas características, la mayoría de los que nos enteramos por los noticieros y periódicos en Bolivia.

Las penas o sentencias para este tipo de delitos son severas, pero son muy pocos los casos que se llegan a juzgar y muchos los que quedan sin castigo. Más aún, estos asesinatos son perpetrados en un clima general de indiferencia e impunidad.

El asesinato de una persona sea hombre o mujer es, sin duda, un delito mayor que se debe evitar por encima de todo y castigar. En el caso del feminicidio se entiende que son homicidios evitables, lo que significa que en las familias y la sociedad se pueden y deben impedir.

Es deplorable que en el caso de las mujeres, muchas caigan víctimas de sus propios cónyuges o personas muy cercanas por violencia doméstica o de género, que sin recursos económicos mueran por falta de comida y atención médica y por la trata y tráfico que utilizan a niñas y mujeres para trabajos ilícitos y peligrosos.

También es desolador que todavía se den los llamados "asesinatos de honor" y no sólo en los países árabes donde las mujeres son lapidadas y torturadas, sino también aquí y en todos los países donde hombres celosos terminan con la vida de sus parejas y que se permita el infanticidio o los abortos selectivos en países y familias donde no se quiere a las niñas.

Fuente: opinion.com.bo - Edición impresa - 08/03/12 -

Ecuatorianas exigen acabar con la violencia machista en la "marcha de las putas".


Algunas con sus cuerpos desnudos y pintados y otras con pancartas, demandaron al Estado poner un “¡basta!” a la violencia contra las mujeres y un cambio cultural en la conducta de sus compatriotas.


“No es no” y “Yo decido sobre mi cuerpo”, fueron algunas de las consignas coreadas con fuerza por las manifestantes, integrantes de colectivos feministas que contaron con el apoyo de otros grupos sociales como el GLBT (Gay, Lesbianas, Bisexuales y Transexuales).


La marcha recorrió varias calles de una zona céntrica y comercial de la capital conocida como La Mariscal, donde abundan también locales de diversión, hasta llegar a la Plaza del Quinde, un habitual sitio de concentración de jóvenes.


En ese lugar se instaló una tarima para la presentación de grupos musicales y artísticos, ante la mirada de cientos de curiosos, sorprendidos por el “duro” mensaje de las manifestantes.


Rosa López, dirigente del Movimiento Femenino de la provincia costera de El Oro, dijo a Efe que llegó a Quito para apoyar la marcha y oponerse a “la violencia sexual y la violencia contra las mujeres”.


Señaló que la palabra “puta ha sido adoptada por la cultura patriarcal para someter y juzgar a las mujeres” y como una “barrera para impedir que la mujeres podamos alcanzar nuestros derechos”.


López remarcó que este tipo de violencia se traduce en “violaciones, incesto, asesinatos, vejaciones y otras agresiones” que, a veces, la sociedad “se resiste a ver” o “denunciar”.


La activista también reclamó “la enorme deuda que tiene el Estado” con las mujeres, tradicionalmente “excluidas, estigmatizadas y discriminadas ” por una sociedad en la que “domina el machismo”.


Por su parte, Victoria, de la Coordinadora Juvenil de Quito, dijo a Efe que la consigna principal de la marcha es “No es no”, como una respuesta ante la “violencia explícita o implícita que hay en el día a día”.


“No a los piropos, no a la violencia y no a que nos victimicen con la palabra puta, por eso nos hemos reapropiado de esta palabra” que ha sido “utilizada como un estigma”, pero que podría convertirse en “un referente” de la movilización feminista.


Recordó que manifestaciones similares se han realizado en Brasil, Perú, El Salvador, Colombia, Estados Unidos y Canadá, por lo que concluyó que la lucha de las mujeres ha traspasado las fronteras de las naciones.


Victoria fue una de las muchas jóvenes que desfilaron con sus cuerpos desnudos y pintados, lo que, según dijo, representó “una manifestación de protesta y de expresión de lo que es ser libre en un espacio donde se puede gritar de esta forma”.


Piropos agresivos como el “mijita, mamita, venga le toco, ya no. Nadie me va a estigmatizar por lo que soy”, añadió Victoria, tras dejar en claro que los colectivos femeninos del país se han comprometido a “institucionalizar” este tipo de marchas.


En la manifestación también participaron colectivos GLBT y uno de sus dirigentes, Freddy Lobato, comentó que no sólo son las mujeres las que están expuestas a la marginación y discriminación.


“Los homosexuales son usalmente vistos como mujeres y esta supuesta feminidad es mal vista porque hay una violencia hacia lo femenino. Por eso nosotros apoyamos esta marcha”, añadió Lobato, al criticar que las mujeres que “se visten diferente son tachadas de putas”.


Para el activista, la sociedad ecuatoriana y mundial debe aceptar estos “cambios culturales” y “respetar lo diferente”, para acabar con “las fobias” impuestas desde la antigüedad.



No obstante, varias personas que circulaban por las calles recorridas por la marcha expresaron su sorpresa por la marcha y se preguntaban si las manifestantes eran verdaderamente prostitutas.


Una señora de edad increpó a una de las activistas y le dijo “todas ustedes son putas”, mientras la otra le preguntaba: “¿es que acaso a usted nadie, nunca le dijo puta?”.

Fuente: abcdigital - Quito - EFE - 10/03/12 -