viernes, 24 de febrero de 2012

India: Nadie ayuda a las drogadictas cachemiras.

El abuso de drogas, generalizado entre los jóvenes del norteño estado indio de Jammu y Cachemira, muestra una nueva tendencia: las mujeres y las adolescentes se vuelven cada vez más adictas. Sin embargo, no tienen dónde atenderse.

Funcionarios del centro de lucha contra las adicciones de la sala de control policial de Srinagar, la capital estadual, testifican que mujeres jóvenes y universitarias abusan de sustancias, especialmente el tolueno, un disolvente común.

El abuso de tolueno o inhalación de pegamento se ha generalizado porque ese producto químico se halla fácilmente en pinturas, gasolina, barnices, fijadores, adhesivos, cemento de caucho y pomada para lustrar zapatos, entre otros.

"Conseguir otras drogas es un poco más difícil para las muchachas que comprar quitamanchas o pomada", dijo el médico Areeb Malik, del centro policial contra las adicciones.

Se ha encontrado en estas situaciones a adolescentes de incluso 13 años, agregó.

Según los médicos, las principales causas de drogadicción entre las jovencitas es la presión de sus pares, el estrés, las disputas familiares, la sensación de haber fracasado en la vida, nerviosismo causado por exámenes, relaciones amorosas y desórdenes psiquiátricos.

Lo que a las autoridades del centro policial les resulta preocupante es la total falta de lugares donde atender a las adictas a las drogas. "Nosotros no admitimos a mujeres adictas", dijo Malik.

Ellas pueden realizar consultas en el centro, pero éste no ofrece apoyo ni seguimiento. "Les prescribimos medicinas, pero nunca quedan bajo un control total, que es muy importante para superar la adicción", explicó Malik.

Por lo general, las adictas no vuelven después de la primera consulta. "Los médicos nunca tienen la certeza de que ellas sigan sus prescripciones o de que dejen las drogas", dijo Malik.

Además de la falta de clínicas donde tratarse, estas mujeres son socialmente estigmatizadas, lo que las limita a la hora de buscar rehabilitación.

"Considerando el estigma social que afrontan las mujeres drogadictas, es importante crear un centro de tratamiento para ellas", dijo Sameena (nombre ficticio), estudiante universitaria de 22 años y exadicta.

Sameena relató que se inició en las drogas inhalando pegamento "por diversión" cuando estaba en la escuela, y que luego pasó a los opiáceos. El temor al estigma y la falta de instalaciones donde tratarse obligaron a sus padres a sacarla de Cachemira.

Ahora hace 11 meses que Sameena está medicada.

Mohsin Ali, funcionario del departamento de manejo del estrés en el centro policial contra las adicciones, creado hace un año, dijo que hasta noviembre se recibieron 298 llamadas de drogadictos, entre ellos 11 mujeres.

"Una vez nos llamó una adolescente diciendo que, junto con 18 amigas suyas, quería dejar las drogas. Pero después de eso nunca supimos nada de ellas", dijo Ali a IPS.

El trabajador social Yasir Ahmad, del centro, subrayó la necesidad de clínicas contra las adicciones que trataran tanto a hombres como a mujeres.

"Hubo un tiempo en que Cachemira tenía un adicto por cada distrito, pero ahora hay más de uno en una sola familia", sostuvo.

Para peor, el departamento de salud del estado no recaba ni mantiene datos sobre la drogadicción en Cachemira.

"El impacto directo de la adicción es la desintegración social. Divide familias, círculos de amigos y, a consecuencia, a la sociedad. Los adictos viven aislados", dijo A.G. Madhosh, psicólogo y exprofesor en la Universidad de Cachemira.

Los jóvenes que consumen drogas viven en las mismas casas que sus familias, pero están emocionalmente aislados, explicó Madhosh.

"No les importa lo que les ocurra a sus seres cercanos, y estas insensibilidades se extienden al resto de la sociedad", agregó.

"Además, su mal desempeño educativo o laboral es una carga para la sociedad. Es fácil imaginar el destino de una sociedad con una gran cantidad de adictos", dijo Madhosh.

El problema fue puesto de relieve por el estudio del Programa Internacional de Control de Drogas de la Organización de las Naciones Unidas, que en 2008 mostró que en Cachemira había más de 70.000 drogadictos, 4.000 de los cuales eran mujeres.

La encuesta también reveló que entre 65 y 70 po rciento de la comunidad estudiantil de Cachemira consumía drogas y que 26 por ciento de las estudiantes abusaban de estas sustancias. Más de 70 por ciento de los adictos tenían entre 18 y 35 años.

Más de 200.000 personas en el valle de Cachemira consumen opiáceos, según el estudio "The Menace of Drug Abuse in Kashmir" (La amenaza del abuso de drogas en Cachemira), del psiquiatra Mushtaq Margoob. Esa región tiene cuatro millones de habitantes.

El estudio de Margoob, divulgado en 2009, es actualmente el único informe auténtico disponible sobre el abuso de drogas en Cachemira. Desde entonces no se realizó ningún otro en ese estado.

FUENTE: ipsnoticias.net - SANA ALTAF - Srinagar(India) - Febrero2011

Argentina: Córdoba: preocupación por abusos sexuales a niñas y niños.

Hubo 12 violaciones a niños de ambos sexos en poco menos de dos meses. En su mayoría, los hechos fueron cometidos por familiares directos de los pequeños, quienes fueron imputados y detenidos.
En plena feria judicial, la Fiscalía de esta ciudad del noroeste provincial se vio desbordada por una preocupante seguidilla de casos de abusos sexuales infantiles. Al menos ya hubo 12 chicos, de ambos sexos, que fueron víctimas de estos episodios en los últimos dos meses en hogares de esta región. En la mayoría de los casos, los supuestos autores fueron familiares (hombres) directos de los pequeños. En otros hechos, los sospechosos fueron vecinos de los niños. No hay conexión entre los casos.

El fiscal de Instrucción Martín Bertone dispuso las detenciones de un número no determinado de supuestos autores.

El cuadro de situación preocupa a los funcionarios de esta sede judicial. El Consejo Provincial de la Mujer está dando contención a las víctimas.


Al tratarse de delitos contra la integridad sexual, no se pueden dar identidades de detenidos ni de los lugares donde ocurrieron los casos, para no revictimizar a los niños. Fuentes de la causa indicaron que los episodios sucedieron en humildes hogares de Cruz del Eje y adyacencias. Los casos ocurrieron entre diciembre y este mes.

Fuentes tribunalicias, preservando identidades y detalles, indicaron que una de las víctimas fue un niño de 8 años. “Un vecino de 60 años que lo vio nacer, mediante engaños lo llevó a un corral de cabras y abusó del pequeño, en circunstancias aberrantes”, enfatizó un informante. En la gran mayoría de los casos, ya se ordenaron detenciones e imputaciones. Los sospechosos quedaron alojados en la cárcel local. A excepción de un guardiacárcel, quien fue trasladado a Bouwer.

El Consejo Provincial de la Mujer dispuso que una psicóloga dé contención a víctimas.

El fiscal pidió que no se genera una psicosis. Sin embargo, envió un mensaje a las familias. “Recomendamos a los padres, al entorno familiar de menores, que presten una gran atención de sus movimientos y hábitos. No es cuestión de psicosis, sí de estar alerta”, dijo Bertone.

FUENTE: Diario LA VOZ DEL INTERIOR - Córdoba - Argentina - JOSE HERNANDEZ- 24/01/12